Rancho Las Voces: Literatura / Entrevista a Forrest Gander

Literatura / Entrevista a Forrest Gander

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Forrest Gander

La desaparición de Ambrose Bierce, una historia que merece conclusión. (Foto: Archivo)

C iudad Juárez, Chihuahua. 4 de mayo de 2017. (RanchoNEWS).-Forrest Gander novela el viaje del periodista estadunidense que llegó a México para buscar una entrevista con Pancho Villa, pero que en su paso por Ojinaga, Chihuahua, desapareció, sin dejar rastro. «Era un gringo viejo que quería aprender algo». La entrevista es de Reyna Paz Avendaño para Crónica.

Los mitos que existen sobre la muerte de Ambrose Bierce (1842-1913), el periodista estadunidense que a sus más de 60 años de edad partió de su país hacia Ojinaga, Chihuahua, en busca de una entrevista con Pancho Villa, motivaron a Forrest Gander (Estados Unidos, 1956) a escribir El rastro, una novela que narra tres historias que se desarrollan alrededor de los lugares de la frontera entre México y Estados Unidos por los cuales supuestamente pasó y murió Bierce.

«Me interesa Bierce porque es el caso de alguien que desapareció sin dejar un rastro y es lo mismo que sucede hoy en el mundo, es el caso de los 43 estudiantes mexicanos. Cuando alguien desaparece sin dejar rastro, nos obsesionamos por concluir la historia, por encontrar los restos o algún signo de lo que le pasó a nuestros seres queridos», comenta el escritor.

Con Bierce, agrega, a pesar de su fama, desapareció. «Es un personaje que me interesa porque todavía cuando era un anciano, un gringo viejo, tuvo interés en descubrir algo diferente en un país diferente, quiso vivir una experiencia distinta. Era un hombre interesado en aprender algo y eso lo admiro».

Pero al mismo tiempo, Bierce es para Forrest Gander un ejemplo de algo muy gringo, de la persona que tiene mucha confianza por encima de la sensibilidad. «Era la persona que pensaba que podía entrar a otro país sin conocerlo bien, sin saber la lengua, el español, y sin saber nada. Aun así pensaba que podía sobrevivir. Esa confianza es muy gringa y a veces es muy peligrosa».

En El rastro, editado por Sexto Piso, el autor narra tres historias: la primera son los últimos días de Bierce basados en historias locales dichas por mexicanos; el viaje que emprenden Hoa y Dale para recorrer los lugares de México en donde estuvo Bierce y la historia de los asesinatos cometidos por unos sicarios.

La esperanza es otro personaje en tu novela, ¿por qué?

Lo que descubren Dale y Hoa es que no van a hallar respuestas y eso es lo que pasa en el desierto. El desierto es la página en blanco, en donde al principio no se puede ver ninguna palabra ni ningún rastro de la vida humana. El desierto nos muestra con cierta sensibilidad.

Los recorridos que hacen Hoa y Dale por Texas, Ojinaga, El Paso y Sierra Mojada, ¿fueron sitios donde realmente estuvo Bierce?

Fui a todos esos lugares. Nací en el desierto Mojave y he pasado mucho tiempo en otros desiertos: Sahara, Sonora y Chihuahua. He viajado por México extensivamente y he pasado por esos lugares que me encantan. Además, son sitios en donde alguna vez, las personas vieron la muerte de Bierce.

Bierce, narra el autor estadunidense en su libro, emprendió su último viaje en 1913. Su destino fue México en donde buscaría entrevistar en exclusiva a Pancho Villa y entender, de primera mano, la Revolución Mexicana. No obstante, sólo se sabe que su última parada fue Ojinaga, en donde murió el autor de Diccionario del diablo (1906) .

Para ti, ¿es un anhelo entender a Bierce?

Me fascina más los modos de expandir su mitología a través de la imaginación de los mexicanos. En México, la muerte de Bierce se expande como algo muy mitológico. Eso le da más vida a este personaje.

¿Qué le hubiera gustado discutir con Carlos Fuentes sobre Bierce?

Conocí a Fuentes, él enseñó en la Universidad donde doy clases y tuvimos varias conversaciones. En una ocasión, mi esposa y yo conocimos un lugar de comida mexicana muy mala, no sé qué estábamos pensando, pero fuimos con Fuentes y hablamos sobre Bierce y los poetas mexicanos. Aunque debo decir que el Gringo viejo no es una de mis novelas favoritas escritas por Fuentes.

¿La violencia le impacta y por eso decide incluir la historia de unos sicarios en su novela?

De algún modo la violencia nos recuerda la fragilidad de nuestras vidas. Por ejemplo, en la violencia del desierto, te puedes morir en un par de horas sin agua y los mexicanos conocen muy bien esas historias. La violencia hace que reflexionemos en que vivir es un riesgo aun cuando pensamos que estamos protegidos, pero algunas veces la confrontación con la violencia puede arrancarnos nuestras rutas de percepción, nuestras formas de sentimos cómodos.

Por ejemplo, agrega Gander, cuando Dale y Hoa regresan de Estados Unidos, pasan por un puente y observan un memorial de los feminicidios. «Eso es real y es algo que he visto, pero Dale y Hoa, en ese momento, se conectan al sufrimiento de otros, de alguien en quien no estaban pensando al entrar a México».

¿Por qué la descripción del paisaje es un elemento narrativo importante?

Estudié geología y aprendí a leer los fragmentos, ya sea de una piedra o de dos líneas de estratigrafía, es decir, nos enseñan a leer la historia de un lugar con puros rastros y espero que mi novela funcione como un himno poético al desierto.

Un ego de las personas ¿es pensar en habitar lugares carentes de presencia humana?

Cuando estás viajando en el desierto y no puedes ver un paisaje definido, creo que ese pensamiento es una proyección muy humana porque es difícil no vernos en ese lugar, no poner un rastro de nuestra vida en ese sitio. Querer habitar los espacios es un producto de la imaginación humana.


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